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Ayudas diagnósticas en la medicina de los animales de producción: Parte I

Las pruebas de diagnóstico—también conocidas como “ayudas” diagnósticas, son herramientas indispensables ante los nuevos desafíos que presentan los retos sanitarios pecuarios. La globalización, que ha permitido la entrada y salida de los mercados pecuarios, nos presenta un flujo constante de agentes patógenos; adicionalmente, las técnicas zootécnicas, en donde las exigencias productivas son cada vez mayores, representan un desafío extra. Es por ello que, reconocer las verdaderas causas de enfermedad, es hoy en día aún más complejo, entendiendo también que las patologías son un conjunto de eventos multifactoriales, los cuales deben ser tratados de maneras diferentes a las planteadas en la retórica de la medicina veterinaria conocida a través de los años.

La utilidad de una ayuda diagnóstica está determinada, sin duda alguna, por una cuidadosa evaluación semiológica del paciente. Esto es de fundamental conocimiento, ya que utilizar una prueba de laboratorio con el fin de sobrepasar, evitar o no identificar pistas diagnósticas, solo logrará que no se obtenga un diagnóstico final bien orientado, ya que la misma solo suministra algunos elementos de base. Sin embargo, aunque la expectativa general de una prueba diagnóstica es llevarnos a una causa final o un tratamiento efectivo, no se puede desestimar —en el caso de que esta situación no sea cubierta, que esta evaluación tiene múltiples utilidades y genera información que debe ser aprovechada; por ejemplo, el pronóstico, posibles pautas de tratamientos de soporte, identificación de pistas diagnósticas cuando no son claras al examen clínico y, en el mejor de los casos, hallar disfuncionalidades no previstas.

El presente Bioboletín comprende la primera de tres entregas alrededor del tema de ayudas diagnósticas, prestando atención a aquellos puntos fundamentales al momento de colectar las muestras ante un evento sanitario —individual o poblacional, en animales de producción.

Se debe aclarar que la veracidad de los resultados de una prueba de laboratorio depende, en su mayor parte, del tipo y de la calidad de la muestra tomada, para ello se debe prestar especial atención a cubrir un protocolo avalado, que permita alcanzar un diagnóstico presuntivo, sin importar el escenario o las circunstancias, o el tipo de paciente. Asimismo, se debe tener en cuenta que, durante el abordaje del paciente, se deben tomar las muestras antes de la instauración de los tratamientos y, de ser posible, tomar el panel de muestras básicas antes de la exploración clínica, con el fin de evitar una manipulación que genere estrés y modificaciones orgánicas, que alteren en algún grado los resultados de laboratorio.

A continuación se detallan algunos de los procesos relacionados con la correcta colección de muestras biológicas, en pro de una correcta implementación de pruebas diagnósticas:

  1. Como premisa de los eventos de toma de muestras, es necesario conservar un estricto protocolo de bioseguridad, con el fin de evitar accidentes profesionales o llevar a contaminación a los predios. Para este asunto, se inicia contando con adecuados elementos de sujeción y contención del animal, como bretes, lazos y bozales, tratando en lo posible, que estos generen las menores condiciones de estrés en el paciente. Teniendo en cuenta que no siempre es posible conseguir con éxito el manejo pasivo del animal, se tendrá presente esta situación en la lectura e interpretación de los resultados de laboratorio.
  2. Luego de las disposiciones planteadas para el paciente, se continua con las concernientes a la persona encargada de la toma de la muestra. En cuanto al tema de bioseguridad, estas bases se centran en componentes como guantes quirúrgicos, ropa y calzado de fácil desinfección, así como tapabocas en los casos que se requiera. Estos elementos dependen de los escenarios en que se establezca el desarrollo de la toma, pero siempre manteniendo claro que el objetivo es disminuir el riesgo de contaminación.
  3. Como materiales para la toma de muestra, no solo se debe contar con aquellos recipientes que sean  indispensables para la muestra inicialmente planteada, sino también con más de un recipiente para la misma muestra, en caso de que se presenten dificultades o errores en la toma; adicionalmente —si las circunstancias lo permiten, durante la exploración y la manipulación se pueden obtener espontáneamente otras muestras que se deben colectar, ya que luego será validado su procesamiento al concluir el examen clínico. A este punto, la premisa es no perder la oportunidad de la obtención. Entre los materiales a considerar se incluyen agujas de calibres adecuados, tubos con los anticoagulantes indicados (o sin uno) y recipientes estériles, así como claridad de los volúmenes a tomar. Para los procesos en que no se tiene certeza sobre la muestra solicitada para la evaluación de una enfermedad sospechada, o no es claro cuál prueba se va a solicitar, existe la posibilidad de tomar un componente básico de muestras, que consta de sangre completa, suero y orina. Generalmente, los laboratorios clínicos cuentan con personal capacitado en el asesoramiento de las pruebas a realizar bajo una completa historia clínica.
  4. La prueba diagnóstica básica por excelencia, es el cuadro hemático, el cual requiere de una muestra de buena extracción y un volumen que, dependiendo de la especie y el tamaño del paciente es manejable. La muestra se colecta en tubos convencionales. En los casos de eventos sanitarios poblacionales, es indispensable tener en cuenta que una sola muestra, de un paciente en estado crítico, no es un elemento diagnóstico útil y representativo. Por lo tanto, la cantidad de “muestra diagnóstica”; en este caso, está sujeta al número total de individuos y a los grupos etarios afectados en el predio. Como condición se deben evaluar individuos sanos, en los primeros estadios de enfermedad, estados finales y crónicos.
  5. Es importante reconocer dentro de los elementos iniciales de la toma de muestra, el laboratorio de envío, con el fin de prever situaciones como cantidad de preservante, forma de envío, tipo de transporte y si el laboratorio donde se remitirá tiene las pruebas solicitadas.
  6. Dentro de los elementos que marcan la diferencia para una correlación clínica ideal que permita a los profesionales del laboratorio colaborar a los usuarios, es un diligenciamiento correcto del formato de recepción de muestras. Dentro de lo cual se resalta la importancia de información de carácter obligatorio, que es solicitada por los laboratorios registrados antes el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) como parte de la vigilancia epidemiológica que se ejerce en el país. Asimismo, la sintomatología y los tratamientos realizados son elementos claves en la contribución diagnóstica, y les permiten a los laboratoristas asistir en la evaluación de detalles puntuales que favorecerán la correlación clínica.
  7. Las muestras para serología que corresponden a evaluaciones, en la mayoría de los casos, a agentes virales, en donde es claro que el aspecto generalista es la evidencia del contacto con el antígeno, no se clarifica en todas las oportunidades ser la causa primaria de la enfermedad y, por lo tanto, en ocasiones son pruebas de laboratorio subutilizadas. La obtención de la muestra de suero conlleva algunos componentes importantes, como son tubo sin anticoagulante, esperar el atemperamiento de la muestra antes de ser refrigerada, permitir que el fluido sanguíneo descienda por las paredes del tubo durante la toma, evitando la entrada precipitada de la sangre y en lo posible proveer la menor luz posible para disminuir el tiempo de retracción del coágulo. Estas son algunas de las medidas que evitan los procesos de hemolisis en la muestra, eventos inconvenientes, ya que afectan la calidad de la muestra para su procesamiento en laboratorio.
  8. Cuando se presentan cuadros patológicos de carácter reproductivo —más específicamente abortos, se debe tener claridad en el hecho de que el momento de evaluación serológica debe ser de al menos 20 días luego del suceso y, en lo posible, tomar una muestra testigo a una hembra con similares condiciones de edad y gestación que se encuentre en curso. De igual manera, una segunda muestra del mismo paciente, un mes después, permite evaluar el comportamiento de los anticuerpos y obtener una respuesta más clara de la etiología del evento.
  9. En el caso de muestras para microbiología, el manejo de colecta aséptica de la muestra es indispensable, para aislar en lo posible los agentes patógenos específicos. Para cualquier líquido corporal, la extracción por punción a través de aguja y succión por jeringa es la más adecuada.
  10.  Referente a las evaluaciones de leche en mamíferos, como seguimiento a condiciones sanitarias, es importante mencionar que se deben realizar las tomas de muestras evitando hacerlo durante un proceso de terapia antibiótica; en el mejor de los casos, previo a la misma y remitir la información de los antibióticos utilizados hasta el momento.
  11. La necropsia es un elemento útil en las evaluaciones poblaciones, que nos permite llegar a diagnósticos presuntivos. Las técnicas de laboratorio empleadas para la evaluación de los componentes son bacteriológicas, virológicas e histopatológicas de los tejidos que, sumado a los hallazgos de laboratorio, permitirá obtener diagnósticos finales, aunque no definitivos. Los resultados más rápidos y efectivos de laboratorio dependen de la selección y la manipulación adecuado de los tejidos y los métodos de conservación de los mismos. La selección de tejidos está dada por la historia, los signos clínicos y las lesiones macroscópicas observadas. Adicionalmente, las muestras escogidas y las pruebas solicitadas de cada caso deben estar orientadas a reducir tiempo, material, dinero y esfuerzos, por lo que es indispensable, como en los casos anteriores, tener un diagnostico presuntivo.
  12. En las consideraciones iniciales de embalaje y transporte de muestras, las condiciones de bioseguridad deben ser contempladas de manera estricta, buscando siempre tejidos y recipientes que reduzcan al mínimo el contacto directo de las muestras con los individuos y asegurarse de suministrar refrigeración constante del envío hasta llegar al laboratorio remitente. Para histopatología, las muestras permiten la confirmación de las observaciones morfológicas macroscópicas; adicionalmente este tipo de muestras permite evidenciar la presencia de agentes patógenos virales, bacteriales o parasitarios, así como diferenciar lesiones de orden degenerativo de las inflamatorias. La toma de muestras en histopatología debe tener como premisa una extracción de tejidos y preservación rápida después de la muerte del animal que, en ocasiones, a nivel de campo, es compleja y, por lo tanto, es imprescindible evaluar los grados de descomposición, con el fin de evitar el envío de muestras no aptas. Es fundamental también obtener tejidos representativos de la zona afectada o para la prueba específicamente solicitada. Siempre deben seleccionarse zonas afectadas junto a porciones de tejido normal, con el fin de que se permita reconocer el tejido afectado.
  13. Los tejidos deben ser fijados en formalina al 10% (1 ml de formalina:9 ml de agua) en proporción de una parte de órgano: 10 ml de formalina, colectados en frascos plásticos. Los cortes de tejido no deben ser mayores a 0,5 cm y, en lo posible, que estén libres de porciones capsulares (ya que estas no permiten el acceso correcto de la formalina).
  14. Los frotis e improntas son otros elementos de buena capacidad diagnóstica, los cuales son realizados a través de fijación con alcohol metílico o fuego. Es necesario que los elementos de corte sean flameados antes de las disecciones y los portaobjetos sean limpiados de manera profusa antes del procedimiento. La impronta de tejidos afectados es útil en el diagnóstico de enfermedades clostridiales, paratuberculosis, chlamidiosis, entre otras.
  15. Para el caso de agentes bacteriológicos, se busca conservar en los posible la viabilidad de los microorganismos, que se logra mediante el envío de las muestras en recipientes con caldos nutritivos. Si en el momento de la colección de la muestra no se cuenta con la disponibilidad de estos recursos, la refrigeración es aún más fundamental. El procedimiento de esterilización casera de frascos se realiza tomando el recipiente —previamente lavado con solución detergente, colocando la tapa rosca parcialmente enroscada y se hierve en olla exprés por 10 a 15 minutos. Se realiza el cierre inmediato de la tapara rosca al finalizar el procedimiento y en lo posible se coloca un capucho de papel aluminio.
  16. Para el caso de evaluaciones virológicas, la metodología permite el envío de tejidos congelados. El tipo de muestra y el área de colección dependerá del agente etiológico de interés.
  17. En el caso de lesiones pulmonares, se deben enviar partes de tejido fresco. Estas porciones deben ser de mayor tamaño y en lo posible para este caso, diferentes zonas de las porciones craneales, caudales y región media (según la especie animal). Para el caso de corazón si no se observan lesiones, se debe enviar el músculo papilar del ventrículo derecho. Hígado, bazo y riñón son tres elementos importantes en las sospechas infecciosas o tóxicas. Para intestino las porciones más indicadas son íleon, yeyuno y duodeno. Estos segmentos nunca deben mezclarse con otros tejidos. En el caso de anaerobiosis, una porción completa que debe ser anudada por los dos extremos. En el caso de tumores, tener en cuenta que, si son mayores a 1 cm de diámetro, deben tener cortes sagitales. Las porciones musculares necrosadas, deben ser remitidas con porciones profundas, junto con hisopados en medios de transporte, en el caso de anaerobiosis.
  18. Lo más importante es que la temática referente al envío y toma de muestra no requiere necesariamente alta experiencia, pero si información y claridad previa al procedimiento.

Las consideraciones particulares y detalladas para la toma de muestras en animales terrestres pueden ser consultadas en el Manual de animales terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE),
8ª edición (2018): https://www.oie.int/es/que-hacemos/normas/codigos-y-manuales/acceso-en-linea-al-manual-terrestre/#searchform-header

Boletín realizado por: Nathalia María del Pilar Correa Valencia, MV, MSc, Dsc.